Ten presente que los amores del pasado ya se chingaron y por algo terminaron formando parte de tu historia en lugar de seguir escribiendo tu presente. Deja de preguntarte qué hubiera pasado si hubieras actuado diferente, si hubieras dicho aquello o si esa persona hubiera cambiado. El “hubiera” es un cuarto donde no hay ventanas y tú llevas demasiado tiempo entrando a respirar ahí. Lo vivido dejó enseñanza, así que toma lo aprendido y deja descansar lo demás.
Centra tu energía en ti. Si quieres pescar algo bueno en cuestiones sentimentales, primero tendrás que estar emocionalmente preparado para reconocerlo. Porque de nada sirve pedir una relación bonita si cuando llega alguien estable te parece aburrido y terminas correteando al que te contesta cada tres días porque según tú “tiene algo especial”. Sí tiene algo especial: falta de interés, criatura.
No te desanimes si ese proyecto que tienes en mente todavía no logra arrancar. Quizás has estado esperando dinero, tiempo, apoyo o el momento perfecto, pero necesitarás comenzar a trabajar con lo que tienes. Divide esa meta grande en pequeños pasos. Una idea relacionada con actividad independiente, ventas, redes, servicio o alguna habilidad que posees podría comenzar a tomar forma si dejas de analizarla tanto y finalmente haces algo concreto.
También podrías extrañar muchísimo a un familiar que actualmente está lejos de ti o con quien no has podido convivir como quisieras. En lugar de alimentar la tristeza, busca una manera de mantener el vínculo. Una llamada, mensaje o acercamiento podría hacerte sentir mejor y hasta resolver una distancia emocional que comenzó por una tontería.
El amor ha pasado varias veces frente a tus narices y algunas oportunidades ni siquiera las viste porque estabas ocupado mirando hacia otro lado. Tu problema no siempre ha sido falta de opciones, sino insistir en personas que no estaban disponibles mientras ignorabas a quienes sí mostraban interés. Si ya te fregaron sentimentalmente, aprende la lección y deja de entregar acceso VIP a quien solamente trae boleto para las gradas.
Si estás soltero o soltera, viene una etapa interesante para conocer personas, pero no salgas con desesperación buscando pareja. Cuando necesitas demasiado que alguien llegue, cualquier atención parece amor. Primero disfruta tu propia compañía.
Si tienes pareja, evita descargar inseguridades antiguas sobre una persona que quizá no tuvo nada que ver con ellas. No todos te van a hacer lo mismo, pero tampoco todos merecen confianza automática. Busca equilibrio.
A la chingada también las malas decisiones que todavía te reprochas y esas amistades que solamente aparecen para enterarse de tus desgracias. Comenzarás a distinguir quién se acerca porque te quiere y quién necesita tener información fresca para alimentar el mitote.
En dinero tendrás que evitar gastar para compensar emociones. Comprar algo puede darte alegría momentánea, pero el estado de cuenta después llega sin sentimientos. Mejor enfoca parte de tus recursos en ese proyecto o meta que has venido aplazando.
La vida sigue poniéndote oportunidades para ser feliz, pero necesitas dejar de buscar felicidad exclusivamente en una pareja. Mírate al fregado espejo y reconoce quién está ahí. Mientras puedas encontrarte, cuidarte y volver a levantarte, no estás completamente solo.
Tu siguiente etapa comienza cuando dejas de mendigar cariño y empiezas a seleccionar quién merece entrar en tu vida. A la chingada la espera eterna, el tiempo desperdiciado y las personas que solamente te quieren cuando les conviene. El amor que tanto buscas afuera tendrá mucho más sentido cuando dejes de tratarte como segunda opción dentro de tu propia vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario