Se viene una racha bastante movidita en la que vas a sentir que apenas resuelves un pendiente y ya tienes otros tres haciendo fila para fregarte la paciencia. Traes compromisos atrasados, asuntos que dejaste para “mañana” y responsabilidades que ahora sí te van a cobrar factura. No quieras aventar todo por la ventana cuando las cosas no salgan a la primera, porque precisamente ahí estará tu mayor aprendizaje: resolver sin hacer un pinche circo de cada problema. Organízate, establece prioridades y deja de gastar energía preocupándote por cosas que todavía ni suceden.
Tu manera de pensar va a influir muchísimo en lo que ocurra durante estos días. Si desde que amaneces ya estás diciendo que todo te va a salir de la fregada, pues tampoco le estás ayudando mucho al universo. Hay situaciones que sí están complicadas, pero otras las haces más grandes porque reaccionas con el hígado antes de darle oportunidad al cerebro de entrar en funciones. No todo merece una respuesta inmediata ni toda provocación necesita que saques las uñas.
En cuestiones de trabajo podrías andar en friega terminando trámites, entregas, pagos o compromisos pendientes. Mucho cuidado con dejar documentos, mensajes o acuerdos para después, porque un pequeño descuido podría convertirse en una bronca innecesaria. También se marca un gasto que no tenías contemplado y que podría desacomodarte el presupuesto. No gastes como rico si todavía estás pagando como pobre, porque luego llega la quincena y hasta respirar te parece un lujo.
En el amor, si tienes pareja, necesitarás bajarle dos rayitas al carácter. Últimamente podrías estar respondiendo de manera muy cortante o llevando problemas externos hasta tu relación. Tu pareja no tiene por qué pagar los platos que rompieron en el trabajo, la familia o personas que te hicieron encabronar. Se visualizan discusiones relacionadas con dinero, gastos, responsabilidades o falta de atención. También podría aparecer una situación de celos o desconfianza que, si no se habla claramente, terminará haciendo una tormenta donde quizá solamente había una nube.
Mucho ojo con las infidelidades, conversaciones escondidas o coqueteos aparentemente inocentes. A veces una cosa comienza con un “jajaja” y cuando acuerdas ya andan borrando conversaciones como agentes secretos. Si algo no te gustaría que tu pareja hiciera, tampoco lo hagas tú. Y si sospechas algo, busca hechos antes de andar armando una novela con información sacada de tu imaginación.
Si estás soltero o soltera, deja de sentir que tener pareja es requisito para estar completo. Tu problema no es que “nadie bueno llegue”; muchas veces ni tú sabes qué chingados quieres. Un día buscas estabilidad, al siguiente quieres libertad y después te enamoras del primer desgraciado que te da atención. Antes de pedirle al destino una persona correcta, define qué estás dispuesto a ofrecer y qué cosas ya no vas a tolerar.
En la familia necesitarás tener más paciencia. Has traído un humor que cambia más rápido que precio de gasolina y quienes te quieren podrían terminar alejándose para no aguantarte tus arranques. Recuerda que ellos no tienen la culpa de las chingas que te ha puesto la vida.
Vienen días para poner orden, cerrar pendientes y recuperar estabilidad emocional y económica. No necesitas controlar todo; necesitas aprender a reaccionar mejor. Cuando dejes de pelear contra cada inconveniente y empieces a resolver con cabeza fría, vas a descubrir que muchos de esos pinches problemas que parecían enormes solamente necesitaban organización, paciencia y tantita madre.

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