Podrías encontrarte con alguien a quien un día quisiste tanto que hasta sus manías te parecían adorables, Capricornio. Una charla casual puede traer recuerdos de viajes, discusiones tontas y aquella época en que creían que iban a durar más que los muebles de la sala. Disfruta la conversación si se da, pero mira a la persona que tienes enfrente hoy, no a la que guardaste en la memoria. Tal vez ambos descubran que ya pueden hablar sin ganas de reabrir la historia. Hay reencuentros que sirven para despedirse mejor, aunque ninguno pronuncie la palabra «adiós».
Ten cuidado con ponerle entusiasmo a alguien que ya tiene pareja. Puede decirte que su relación está «complicada», que prácticamente terminaron o que contigo siente algo distinto. Antes de apartar tus noches para atender sus mensajes secretos, pide claridad: si está disponible para empezar algo contigo, podrá demostrarlo sin esconderte. Si no, aléjate de ese triángulo antes de terminar haciendo fila para recibir migajas. No naciste para ser el descanso de quien luego regresa a cenar a otra mesa como si nada.
También conviene distinguir entre las ganas de una noche y el deseo de construir una relación. Puedes disfrutar la atracción sin prometer amor eterno por una buena revolcada ni esperar que la otra persona lo haga. Hablen de lo que buscan y respeten la respuesta. Si tienes pareja, la química podría estar bastante encendida esta semana; aprovéchenla con gusto y con acuerdos. Si por ahora no desean un embarazo, usen anticoncepción adecuada de forma constante. No te confíes en cálculos improvisados ni en la ocurrencia de que «una vez no pasa nada»; para sorpresas ya están las fiestas, no las pruebas hechas con el corazón en la garganta.
Un trámite o documento que te había tenido dando vueltas puede mostrar avances. Revisa si falta una firma, una copia o una fecha límite, y guarda los comprobantes en un lugar donde puedas encontrarlos sin vaciar tres cajones. Si hay un asunto legal, consulta a la persona o institución correspondiente antes de asumir que ya está resuelto. Una respuesta favorable se disfruta más cuando tienes claro qué sigue. No dejes todo al «seguro me avisan», porque a veces sí avisan y el correo acaba enterrado entre promociones de zapatos.
Una amistad podría buscarte para contarte una situación difícil o pedirte un favor concreto. Escúchala antes de ofrecer medio cielo; quizá necesita que le acompañes a hacer una llamada o que le recomiendes a alguien, no que le resuelvas la existencia. Si puedes ayudar, hazlo con gusto y deja claro hasta dónde llegas. Si el favor implica dinero o tiempo que no tienes, ofrece otra opción. La generosidad también sabe decir «esto sí puedo» sin sentirse culpable.
Por último, presta atención a esas comidas después de las cuales acabas desabrochándote el pantalón con la discreción de un ladrón novato. Observa si ciertos lácteos, harinas u otros alimentos te causan molestias y procura comer con calma. Si la hinchazón o el dolor se repiten, consulta a un profesional de salud antes de eliminar grupos enteros de alimentos por tu cuenta. Entre papeles, recuerdos y antojos, lo que más te conviene esta semana es elegir con claridad qué dejas entrar a tu vida y qué ya cumplió su temporada.

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