Si no tienes una relación, deja de andar con la desesperación de encontrar pareja nomás porque ves a todo mundo presumiendo amor en redes sociales. No te hace falta un novio, una novia o un casi algo; lo que te hace falta es reencontrarte contigo, volver a disfrutar tu libertad y darte cuenta de que cuando aprendes a estar bien contigo mismo ya no aceptas cualquier migaja de cariño. Esta etapa que estás viviendo es perfecta para consentirte, salir, viajar, comprarte eso que tanto has querido, cambiar de imagen y descubrir que la mejor compañía que tendrás toda la vida eres tú. Primero enamórate de la persona que ves frente al espejo y después deja que llegue alguien que complemente tu felicidad, no alguien que venga a llenarte vacíos.
Has cargado durante mucho tiempo culpas, tristezas y recuerdos que ya ni deberían tener espacio en tu vida. Es momento de hacer limpieza, pero no del clóset, sino del corazón. Hay situaciones del pasado que todavía aparecen de vez en cuando para hacerte sentir culpable o para recordarte personas que ya cumplieron su ciclo. Ya bájale dos rayitas a la nostalgia. Lo que no fue, no fue porque la vida tenía preparado algo mucho mejor para ti. Deja de pensar en lo que pudiste hacer diferente y comienza a disfrutar las oportunidades que tienes enfrente.
No permitas que tu familia quiera decidir por ti. Hay personas que, aunque te quieren, creen que tienen derecho a opinar sobre cada paso que das, sobre con quién sales, cómo gastas tu dinero o qué decisiones tomas. Escucha consejos, sí, pero la última palabra siempre debe ser tuya. Recuerda que quienes vivirán las consecuencias de tus decisiones eres tú, no ellos. Pon límites desde ahora porque si no lo haces seguirán metiendo su cuchara en asuntos que solamente te corresponden.
También ten cuidado con personas manipuladoras que saben perfectamente cómo hacerte sentir culpable para conseguir lo que quieren. Ya deja de decir que sí por compromiso. Aprende a negarte cuando algo no te haga sentir cómodo. No eres responsable de resolverle la vida a todo el mundo. A veces decir “no” también es una forma de demostrar amor propio.
En cuestiones económicas llegan muy buenas noticias. Se visualiza un dinero extra que podría venir por un pago atrasado, una comisión, un trabajo adicional o incluso un negocio que comenzará a dar resultados. Si desde hace tiempo traes en mente emprender, vender algún producto o invertir en un proyecto, los astros favorecen ese movimiento, pero no te aceleres. Analiza bien con quién haces tratos y evita prestar dinero porque será complicado recuperarlo. No firmes documentos ni aceptes sociedades sin leer hasta las letras chiquitas.
En el trabajo podrías recibir una responsabilidad mayor o una oportunidad que pondrá a prueba tu capacidad. No tengas miedo porque llevas meses preparándote para ese momento, aunque ni cuenta te habías dado. Hay personas que reconocen tu esfuerzo, aunque no siempre lo expresen. Sigue trabajando con disciplina y deja que los resultados hablen por ti.
Si tienes pareja, no permitas que la rutina apague la relación. Han estado tan ocupados con pendientes, trabajo y preocupaciones que han olvidado disfrutar los pequeños detalles. Un paseo, una comida improvisada o simplemente una buena plática pueden hacer maravillas. No todo se arregla con regalos; muchas veces lo que más necesita la otra persona es sentirse escuchada.
Si estás soltero, alguien comenzará a acercarse poco a poco. No llegará haciendo escándalo ni prometiendo el cielo y las estrellas, sino demostrando con hechos que quiere conocerte. No te cierres por miedo a volver a salir lastimado. Eso sí, no entregues el corazón a la primera sonrisa bonita. Ve despacio, conoce bien a esa persona y deja que el tiempo haga su trabajo.
Cuida mucho tus pies, tobillos y rodillas porque se marcan caídas, golpes o torceduras ocasionadas por andar distraído o con demasiada prisa. También evita manejar enojado o usar el celular mientras caminas porque un descuido podría terminar en un accidente que, aunque no será grave, sí te dará un buen susto.
Tu estado de ánimo dependerá mucho del ambiente en el que decidas vivir. Si te rodeas de gente negativa, chismosa y amargada terminarás absorbiendo esa energía. Rodéate de personas que te impulsen, que te hagan reír y que celebren tus logros en lugar de competir contigo. Y si eres tú quien últimamente ha estado de malas por todo, es momento de cambiar el chip. La felicidad no llega sola; también se construye con decisiones.
Recuerda que nadie vendrá a rescatarte ni a resolverte la vida. Tú tienes la capacidad para levantarte cuantas veces sea necesario, cerrar capítulos que ya terminaron y construir una historia mucho mejor. Deja de cargar con lo que ya pasó, aprende a soltar, sonríe más y atrévete a vivir sin miedo. El resto llegará cuando tenga que llegar, pero primero ponte como prioridad, porque cuando tú estás bien, todo lo demás comienza a acomodarse solito.

No hay comentarios:
Publicar un comentario