Bájale dos rayitas a tu prisa y abre bien los ojos, porque en estos días andas más propenso a tropezarte no solo con la vida, sino literal también con el piso. Caídas, golpes o descuidos están a la orden del día, así que no andes a las carreras ni confiándote de más, porque un segundo de distracción te puede dejar adolorido más tiempo del que quisieras. No es para asustarte, pero sí para que pongas atención y cuides tu cuerpo, que es el único que tienes y luego lo traes como si fuera desechable.
Se vienen dos noticias que te van a agarrar en curva, una te va a sacar de onda y la otra te va a dejar pensando más de la cuenta. Aquí lo importante no es reaccionar como siempre, hablando de más o sacando conclusiones a lo loco, sino aprender a escuchar, observar y quedarte callado cuando es necesario. No todo se dice, no todo se comparte, y mucho menos cuando la información todavía no está completa. A veces el silencio es tu mejor aliado, aunque te cueste trabajo aceptarlo.
Traes miedos arrastrando desde hace tiempo y ya es momento de enfrentarlos, porque mientras más los evitas, más crecen. No te hagas chiquito ante la vida, tienes todo para salir adelante, pero necesitas creértela. Ponte firme, ponte perra en el buen sentido, y deja de dudar de lo que vales. Nadie va a venir a darte el lugar que tú mismo no te das, así que empieza por ahí.
Has pasado por momentos de nostalgia donde recuerdas a personas que ya no están, situaciones que no se dieron y caminos que no tomaste. Está bien sentir, pero no te estanques ahí. Aprende a quedarte con lo bonito, con lo que sí te dejó algo bueno, y suelta lo demás. No todo lo que se fue era para quedarse, y aunque duela, también fue necesario para que hoy seas quien eres.
Si tienes pareja, pon atención a los temas familiares porque pueden empezar a meterse donde no deben. Comentarios, opiniones o hasta envidias pueden generar conflictos innecesarios. No permitas que terceros se metan en lo que solo les corresponde a ustedes dos. La relación se construye entre dos, no con la opinión de medio mundo.
Es momento de limpiar tu vida, pero en serio. No a medias, no “ahí luego”, sino de raíz. Personas, hábitos, pensamientos, todo aquello que sabes que ya no te suma, suéltalo de una vez. Has cargado demasiado tiempo con cosas que solo te estorban y te frenan. Si quieres avanzar, tienes que dejar espacio para lo nuevo.
Estás en una etapa donde puedes volver a empezar, pero depende completamente de ti. Nadie va a hacer el trabajo por ti, ni va a tomar las decisiones difíciles que te tocan. Deja de posponer lo que sabes que tienes que hacer. La vida no se detiene, y si tú no avanzas, te quedas atrás. Así de claro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario