Ya deja de mortificarte por lo que la gente diga o piense de ti, porque al final nadie sabe realmente lo que has vivido ni las batallas que te has aventado en silencio. Tú eres quien sabe lo que te ha costado levantarte una y otra vez, así que no le des tanto poder a opiniones que ni te dan de comer ni te quitan el sueño… bueno, sí te lo quitan porque tú solito te haces bolas. Baja dos rayitas a eso, porque te estás desgastando de más en cosas que ni valen la pena.
Andas en una etapa medio revuelta, no sabes bien qué camino tomar, ni qué quieres exactamente, y eso te tiene con la cabeza hecha nudo. Pero aquí va la verdad sin azúcar: las oportunidades no son eternas, tienen fecha de caducidad, y si te sigues quedando en la duda, alguien más va a tomar lo que era para ti. Así que deja de pensar tanto y empieza a actuar, aunque sea con miedo, pero muévete.
La vida te ha endurecido, eso ni cómo negarlo. Te volviste más frío o fría, más reservado, más de “primero yo y luego vemos”, y no está mal… pero tampoco te cierres por completo. Porque viene una persona que te va a mover el tapete de una manera diferente, no como las otras que nomás llegaron a desordenarte la vida. Esta persona te va a hacer recordar lo que es sentir bonito, sin tanta complicación, sin tanto drama. Pero ojo aquí: si tú solito levantas muros, ni cómo entre. No pongas pretextos donde hay oportunidad.
En el dinero, se te abre una puerta interesante. Puede ser un ingreso extra, un pago que ya dabas por perdido o una oportunidad que te ayuda a salir de una deuda que traías cargando. No lo malgastes en tonterías, porque tú sabes que luego te entra la loquera de gastar en cosas que ni necesitas. Adminístrate mejor, porque esto te puede dar un respiro importante. También es momento de hacer limpieza, pero no solo de la casa… también de tu vida. Tienes cosas guardadas que ya ni usas, que solo ocupan espacio y, aunque no lo creas, cargan energía estancada. Saca lo viejo para que entre lo nuevo, porque así como tienes el clóset lleno de cosas que “por si acaso”, también traes emociones y recuerdos que ya no te sirven de nada.
En el amor, cuidado con las aventuras con personas que apenas conoces. No todo lo que brilla es oro, y menos cuando se trata de química rápida. No se trata de que te prives, pero sí de que te cuides. No te metas en situaciones que después te puedan traer problemas, tanto emocionales como físicos. Tú sabes a qué me refiero, así que no te hagas. También viene un momento donde podrías sentirte un poco solo o sola, como que nadie te entiende o como que vas por la vida en automático. Pero eso es más mental que real. Tienes gente que te quiere, solo que a veces tú te desconectas y no dejas que se acerquen.
Aprende a confiar un poco más en la vida, pero sobre todo en ti. Porque si alguien tiene la capacidad de salir adelante, de reconstruirse y de lograr lo que se propone, ese eres tú. Nada más deja de sabotearte con dudas y miedos que ya no van contigo. Viene un cierre importante, pero también un nuevo comienzo que puede marcar un antes y un después en tu vida. Y depende completamente de ti si lo aprovechas o lo dejas pasar como muchas otras veces.

No hay comentarios:
Publicar un comentario