Ya deja de hacerte la fuerte o el fuerte cuando por dentro sabes perfectamente que traes un desorden emocional que ni tú entiendes. Has pasado por situaciones complicadas, sí, pero tampoco te hagas la víctima eterna, porque muchas de esas cosas se han repetido por no aprender la lección. No es que la vida te tenga mala voluntad, es que tú sigues permitiendo lo que desde hace mucho debiste haber frenado.
Vienen cambios importantes en tu forma de pensar, y eso es lo mejor que te puede pasar en este momento. Estás entrando en una etapa de maduración donde ya no te vas a conformar con cualquier cosa, donde vas a empezar a exigir lo que realmente mereces, pero también donde tendrás que hacerte responsable de lo que permites. Porque sí, te han fallado, pero tú también has abierto la puerta más de una vez sabiendo lo que iba a pasar.
Después de la tormenta viene la calma, pero la calma no llega si tú sigues buscando problemas donde no los hay. Te encanta sobreanalizar todo, hacerte historias en la cabeza y adelantarte a situaciones que ni han pasado. Eso te desgasta y te quita energía. Aprende a vivir más en el presente y deja de sufrir por cosas que todavía ni existen.
En el trabajo, ponte las pilas. No te va a caer nada del cielo. Si sigues esperando el momento perfecto, se te va a ir la vida entera. Las oportunidades tienen fecha de caducidad, y tú eres experto en dejarlas pasar por miedo, flojera o inseguridad. Si quieres resultados diferentes, empieza a actuar diferente. Muévete, busca, insiste.
Se visualiza un viaje que te va a ayudar a despejarte, a salir de tu rutina y a ver las cosas desde otra perspectiva. Te hace falta desconectarte de todo ese ruido mental que traes cargando. No lo pienses tanto, si se da la oportunidad, tómala.
Pero también se marca una traición en el área familiar. Y eso sí te va a doler, porque tú eres muy de proteger a los tuyos. Aquí no se trata de hacer drama, pero tampoco de hacerte el ciego. Aprende a poner límites, incluso con quienes llevan tu misma sangre.
Tú sabes perfectamente cómo hacerte el inocente cuando te conviene. Te haces la mosquita muerta, mueves las cosas a tu favor y consigues lo que quieres sin que parezca que hiciste algo. Y sí, eso habla de inteligencia, pero también de maña. Cuidado, porque ese papel se te puede caer en cualquier momento y entonces sí, el golpe será fuerte.
En el amor, ya no estás para perder el tiempo. O es algo claro o mejor ni te metas. Pero también deja de idealizar a quien apenas va llegando. No te inventes historias antes de tiempo.
Cuida tu energía, porque estás absorbiendo demasiado de los demás. No todo lo que pasa a tu alrededor es tu responsabilidad.
Y grábate esto: no todo lo que duele es castigo, muchas veces es aprendizaje… pero si no aprendes, entonces sí se vuelve castigo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario