Has pasado por cosas que a cualquiera ya lo hubieran dejado tirado, pero tú no, tú te levantas, te sacudes y sigues como si nada, aunque por dentro traigas la tormenta. Eso sí, te volviste más desconfiado y medio vengativo, y no es para menos, la vida te enseñó a no dejarte. Pero tampoco te pases de duro, porque no todo mundo quiere fregarte. Aprende a bajar la guardia cuando se deba, no siempre estás en guerra.
Cuida mucho tu entorno y las personas con las que te rodeas, porque ya no estás para perder el tiempo con gente que no aporta nada. Te has dado cuenta de que esperar demasiado de los demás solo te ha traído decepciones, y ahí está el detalle, sigues esperando donde no hay nada. Ya es momento de entender que no todos van a darte lo que tú das, y no por eso tienes que quedarte a recibir migajas.
Es tiempo de darle vuelta a la página, pero en serio, no nomás de palabra. Suelta lo que te pesa, deja de revivir historias que ya pasaron y enfócate en lo que viene. Necesitas paz, tranquilidad y estabilidad, y eso no va a llegar si sigues aferrado a lo mismo de siempre. Las traiciones que viviste te cambiaron, te endurecieron y te hicieron ver la vida de otra manera. Ahora te cuesta confiar, te cuesta creer en el amor, y hasta cierto punto es entendible, pero tampoco te cierres por completo. No todos son iguales, aunque a veces parezca lo contrario.
Se vienen eventos importantes donde vas a ser el centro de atención, así que no te me escondas. Lúcete, arréglate, brilla como sabes hacerlo, porque cuando te lo propones, no hay quien te opaque. Eso sí, también despiertas envidias, y más de una persona trae malas vibras hacia ti. No te sugestiones, pero sí protégete, porque hay energías que sí afectan cuando te agarras de ellas.
En lo económico se ve movimiento, pero tienes que aprender a administrar mejor. No todo es gastar en lo que se te antoja, también hay que pensar en el futuro. Cuida tus impulsos, porque luego compras por coraje o por llenar vacíos. En el amor, deja de querer forzar las cosas. Si tiene que darse, se va a dar, pero no a la fuerza. Si tienes pareja, trabaja más en la comunicación, porque a veces dices las cosas de golpe y terminas lastimando sin querer. Y si no tienes, deja de cerrarte tanto, alguien podría llegar cuando menos lo esperes.
También cuida tu carácter, porque eres de mecha corta y cuando explotas no mides. No todo se resuelve gritando o imponiéndote, a veces el silencio y la inteligencia pesan más. Y entiende algo bien claro: no necesitas demostrarle nada a nadie. Todo lo que eres y has logrado habla por ti. Así que deja de desgastarte en quien no lo vale y enfócate en lo que sí te suma, porque lo mejor apenas está por comenzar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario