Bájale tantito a la velocidad, porque traes unas ganas de comerte el mundo que se te olvida que todo lleva su proceso. Este 20 de marzo te pone en una posición donde tienes que entender que no todo se logra de golpe, que hay escalones que se tienen que subir uno por uno, porque si te los brincas, la caída puede ser más dura de lo que imaginas. Y tú no estás para empezar de cero otra vez por andar de acelerado.
Traes pensamientos del pasado que te andan rondando, ganas de buscar a personas que ya fueron, que en su momento significaron mucho, pero que ya cumplieron su ciclo. Y aunque te dé curiosidad o nostalgia, tienes que ser honesto contigo: no regresan para mejorar tu vida, regresan para revolverla. Así que mejor déjalos donde están, porque lo que ya cerró, no necesita reabrirse.
En el amor, cuidado con hacerte ideas en la cabeza sin tener pruebas. Si tienes pareja, podrías armar un drama innecesario por suposiciones que solo existen en tu mente. Aprende a preguntar, a comunicarte, a no adelantarte a conclusiones que solo te desgastan. No todo es lo que parece, y muchas veces tú mismo te metes en broncas por pensar de más.
Traes una energía muy buena, muy movida, llena de sueños, metas y ganas de avanzar. Y lo mejor es que poco a poco eso que tanto has buscado empieza a tomar forma. Algo que dabas por perdido o que veías muy lejos, empieza a acercarse, así que no te desanimes, porque sí se te va a dar, pero necesitas constancia.
Es momento de que te celebres, de que te reconozcas todo lo que has avanzado, porque eres muy bueno para exigirte, pero no tanto para aplaudirte. Y también es momento de ver por ti, de dejar de vivir con miedo al qué dirán. Exprésate como eres, sin filtros, sin máscaras, porque quien te quiera, te va a aceptar así, y quien no, que le siga su camino. Aléjate de personas conflictivas, de esas que solo traen drama y problemas, porque te contaminan la energía y te desvían de lo que realmente importa. No cambies tu esencia por complacer a nadie, porque cuando lo haces, te pierdes.
Este es un momento de crecimiento, de enfoque y de madurez. Si haces las cosas bien, si te tomas en serio tus metas y respetas tus tiempos, vienen cosas muy buenas. Pero si te dejas llevar por la prisa, el pasado o las ideas equivocadas, tú mismo te puedes meter el pie. Y ya no estás para eso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario