Acuario, tú no naciste siendo frío ni distante, fueron las experiencias y las personas que pasaron por tu vida las que fueron moldeando esa manera de protegerte. No eres mamila, como luego dicen algunos. Simplemente aprendiste a levantar barreras para que no te vuelvan a lastimar.
Pero una cosa es proteger tu corazón y otra muy distinta es cerrarte al mundo. No permitas que nadie te haga sentir menos ni que te quite el derecho de expresar lo que sientes. Tu voz también vale y tus emociones también cuentan.
En cuestión de salud pon atención, porque podrían aparecer dolores musculares o cansancio físico. Nada grave, pero sí señales de que tu cuerpo necesita un poco más de descanso. Has estado cargando estrés, preocupaciones y responsabilidades, y el cuerpo tarde o temprano pasa factura.
También es momento de abrir los ojos con ciertas personas que te rodean. Hay quienes solo aparecen cuando necesitan algo: un favor, un consejo, un apoyo o incluso dinero. Pero cuando tú necesitas algo, curiosamente desaparecen. Ese tipo de gente no te conviene, Acuario. No es mala suerte, simplemente es parte de aprender a reconocer quién está por cariño y quién por conveniencia.
Aprende a disfrutar tu propia compañía y a vivir de manera independiente en lo emocional. Cuando uno deja de depender de otros para sentirse completo, es cuando aparece alguien que realmente llega a sumar y no a quitar.
En el amor aplica una regla muy sencilla que la Nana siempre dice: amor con amor se paga y olvido con olvido. No sigas cargando recuerdos de personas que no hicieron nada por quedarse en tu vida. Si alguien no lucha por ti, entonces no merece ocupar espacio en tu mente.
Si hay una persona que te gusta mucho pero no demuestra interés, es momento de aceptar la realidad. No se trata de orgullo ni de ego, se trata de dignidad. Estar donde no te valoran es perder tiempo que podrías invertir en alguien que sí esté dispuesto a apostar por ti.
En estos días también será importante que te enfoques en tus metas y sueños. Has tenido ideas muy buenas, proyectos que podrían funcionar y metas que llevan tiempo rondando tu cabeza. El problema es que a veces dudas demasiado o te distraes con asuntos que no aportan nada. No tienes que rendir cuentas a todo el mundo ni explicar cada paso que das. La vida es tuya y el camino también. Quien quiera caminar contigo que lo haga con respeto, y quien no, que siga su rumbo.
Y aquí va el consejo final de la Nana para ti hoy: deja de mirar tanto hacia el pasado. Lo que ya fue, ya enseñó lo que tenía que enseñar. Ahora lo importante es el futuro y todo lo que todavía puedes construir. Cuando te enfocas en lo que viene, descubres que aún tienes muchas historias buenas por vivir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario