No temas a los cambios que comienzan a presentarse, porque algunos llegarán justamente para sacarte de lugares donde ya estabas demasiado cómodo o cómoda, pero donde también habías dejado de crecer. Se abren caminos diferentes para alcanzar metas que llevas tiempo persiguiendo, aunque tendrás que atreverte a modificar planes y dejar de querer controlar hasta el último detalle. Hay ocasiones en las que la vida no te pregunta si estás listo; simplemente mueve las piezas y tú decides si te acomodas o te quedas haciendo berrinche.
Cuídate muchísimo de esas personas que funcionan como verdaderos parásitos emocionales. Son aquellas que solamente aparecen cuando necesitan dinero, favores, contactos, consejos o un hombro donde descargar veinte kilos de problemas, pero cuando tú ocupas algo se hacen más pendejas que la puerta. Comenzarás a identificar claramente quién se acerca por cariño y quién únicamente porque le eres útil. No necesitas mandar a todos a chingar a su madre con mariachi incluido; basta con cerrar la llave de aquello que siempre has regalado.
En cuestiones del corazón, la monotonía podría convertirse en tu principal enemiga si tienes pareja. No permitan que la relación se transforme únicamente en pendientes, cuentas, trabajo, celular y el clásico “¿qué vamos a cenar?”. Hace falta recuperar espontaneidad, conversación, intimidad y momentos diferentes. No necesitas gastar una fortuna para salir de la rutina; a veces un plan inesperado, una escapada sencilla o cambiar la manera de convivir puede volver a despertar aquello que comenzó a enfriarse.
También tendrás que mantener la puerta bien cerrada a una persona del pasado que podría intentar acercarse nuevamente. Si ya una vez te chingó la existencia, te prometió cambiar y acabaste aprendiendo la lección por las malas, no conviertas tu corazón en centro de reciclaje. Que alguien vuelva no significa que haya cambiado. Antes de creer palabras bonitas, recuerda cómo te sentías cuando estabas intentando salir de aquella situación.
Por otro lado, esta etapa pinta bastante favorable para quienes están solteros. Podría comenzar una relación mediante una convivencia, una amistad en común o alguien con quien inicialmente no imaginabas tener química. No quieras ponerle nombre a todo inmediatamente. Deja que las acciones te indiquen hacia dónde va el asunto. Para las relaciones existentes también vienen posibilidades de consolidación, siempre que ambos estén dispuestos a hablar claro y dejar de utilizar errores viejos como municiones nuevas.
Si existe un pleito con una persona importante para ti, utiliza las palabras correctas. Tu lengua puede ser maravillosa para ciertas cosas, pero cuando te encabronas también puede convertirse en arma de destrucción masiva. No digas algo permanente por un coraje temporal. Una conversación bien llevada podría reparar una relación que todavía vale la pena conservar.
En trabajo aparecen nuevos retos y mayores responsabilidades, pero también posibilidades reales de crecimiento económico. Podrían exigirte demostrar habilidades que hasta ahora no habías tenido oportunidad de enseñar. No te intimides. Haz tu trabajo y evita contar anticipadamente tus movimientos a compañeros demasiado curiosos.
En cuestión de salud, evita recurrir por tu cuenta a “lavados de estómago”, desparasitantes o remedios para bajar de peso. Si presentas estreñimiento persistente, inflamación o retención de líquidos, lo indicado es buscar orientación médica. Mientras tanto, mejorar hidratación, alimentación, actividad física y moderar el exceso de sodio puede ayudarte a cuidar tu bienestar.
Escorpión, deja de mendigar atención, tiempo o reciprocidad. Quien solamente te busca cuando necesita algo ya te enseñó el lugar que te tiene reservado. Aprende a responder con la misma disponibilidad que recibes. Tu energía no es beneficencia pública: inviértela en tus metas, en quienes sí permanecen y, principalmente, en construir una vida donde tu tranquilidad no dependa de quién llega o quién se larga.

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