Necesitas comenzar una limpieza profunda en tu vida, pero no de esas donde sacas el trapeador y nomás cambias las cosas de lugar. Aquí toca sacar amistades falsas, amores caducados, miedos que ya no tienen razón de existir y pensamientos pendejos que te hacen creer que no puedes conseguir algo antes siquiera de intentarlo. Has cargado demasiado equipaje emocional por costumbre y después te preguntas por qué avanzar te cuesta tanto. Pues cómo no, criatura, si quieres subir la montaña cargando hasta las maletas de quienes ya se fueron.
El pasado ya hizo lo suyo. Te enseñó, te revolcó, te dio tus buenos chingadazos y también te hizo más fuerte. Pero no conviertas aquellas experiencias en una condena permanente. Se abre una etapa en la que podrías recuperar proyectos que dejaste pausados por falta de tiempo, motivación o dinero. Una idea que anteriormente parecía complicada podría comenzar a verse mucho más posible si vuelves a trabajar en ella con disciplina.
Deja también la flojera y el encierro. Últimamente podrías estar demasiado cómodo con tus mismas rutinas, las mismas personas y los mismos lugares. Sal, conoce gente, acepta alguna invitación y permite que sucedan cosas diferentes. Difícilmente llegará una oportunidad nueva si todos los días haces exactamente lo mismo y esperas resultados distintos.
En cuestiones sentimentales no tomes decisiones importantes solamente porque otras personas están opinando sobre tu relación. La tía, el amigo, la comadre y hasta el que vende elotes pueden darte su punto de vista, pero ninguno duerme en tu cama ni sabe realmente lo que sucede entre ustedes. Si ya no sientes amor, respeto ni ganas de continuar, sé honesto y no prolongues algo únicamente por costumbre. Pero si todavía existen sentimientos y solamente atraviesan una etapa complicada, no mandes todo a la chingada por un arranque.
Analiza también cuánto de tu molestia viene realmente de la relación y cuánto viene de problemas personales que has llevado hasta ella. A veces uno culpa a la pareja hasta de que el internet esté lento.
Si estás soltero o soltera, evita mantener demasiado cerca a una persona que sabes perfectamente que quiere algo contigo cuando tú no tienes ningún interés sentimental. Déjate de mamadas y habla claro. No alimentes ilusiones por recibir atención, compañía o favores, porque tarde o temprano llegará la factura emocional.
También podría reaparecer alguien buscando una segunda oportunidad. Tú decidirás si la merece, pero recuerda algo: perdonar no significa perder la memoria. Todos podemos equivocarnos, pero cuando alguien repite exactamente la misma fregadera ya no estamos hablando de accidente, sino de costumbre. Si abres nuevamente una puerta, hazlo sabiendo que las consecuencias serán responsabilidad tuya.
En dinero tendrás que ponerte más abusado con una oportunidad que podría parecer pequeña al principio. Un contacto, recomendación o trabajo adicional podría convertirse después en algo más estable. No desprecies los comienzos modestos.
En amistades comenzarás a identificar quién verdaderamente disfruta tus avances y quién solamente permanece cerca para enterarse de tus problemas. No necesitas hacer pleito ni conferencia de prensa para sacar gente de tu vida; simplemente deja de dar acceso.
Has soportado suficientes chingas como para saber que una caída más difícilmente te va a destruir. Pero tampoco necesitas seguir demostrando fortaleza metiéndote voluntariamente donde sabes que te van a madrear emocionalmente. Ser fuerte también significa saber cuándo retirarte, cuándo decir que no y cuándo dejar que cada quien cargue su propio costal. Tu siguiente etapa necesita menos pasado, menos gente de relleno y mucho más espacio para todo lo bueno que estás dispuesto a construir.

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